Hay algo único en el sonido de una pelota de tenis nueva. Es el sonido del partido que empieza, del placer en la pista y del rendimiento. Pero una vez que el bote pierde fuerza y el fieltro se desgasta, ¿qué ocurre con esa pelota?
La mayoría de las veces, acaba en el fondo de una bolsa antes de ser arrojada a la basura. En Zèta, quisimos comprender el impacto de este gesto. Lo que hemos aprendido sobre el reciclaje de pelotas de tenis demuestra que es hora de cambiar nuestros hábitos.
14 millones de pelotas desechadas cada año
En Francia, consumimos aproximadamente 14 millones de pelotas de tenis al año. ¡Es una cifra colosal sabiendo que la práctica totalidad se entierra o se incinera hoy en día!
Una pelota de tenis está diseñada para ser ultra-resistente. Sin embargo, esta cualidad se convierte en un grave defecto para el medioambiente: tarda aproximadamente 400 años en descomponerse. Al permanecer en la naturaleza, libera microplásticos y metano. Utilizar un objeto durante unas pocas horas para que contamine durante cuatro siglos ya no es una opción sostenible.
¿Puede reciclarse realmente una pelota de tenis?
Sí, pero es todo un reto técnico.
Una pelota es el resultado de la fusión de dos materiales: el caucho vulcanizado y el fieltro (una mezcla de lana y nailon). La "vulcanización" es un proceso químico que hace que el caucho sea muy elástico y casi indestructible. Una vez unidos, el fieltro y el caucho son imposibles de separar para los centros de clasificación convencionales. Para ellos, la pelota es un residuo "no reciclable".
Sin embargo, existe una solución: la trituración integral. En lugar de intentar separar los componentes, se reduce la pelota entera en pequeños gránulos. Este "triturado" se convierte entonces en un nuevo recurso listo para ser reutilizado.
¿Cómo se pueden reciclar las pelotas de tenis?
Una vez recogidas y trituradas, las pelotas pueden comenzar una nueva vida. Históricamente, este material se utilizaba sobre todo para fabricar suelos blandos para gimnasios o zonas de juego para niños. Pero hoy podemos ir más lejos.
La colección ACE'98
En Zèta, nuestra misión es sencilla: transformar materiales revalorizados (como el maíz, el café o la uva) en zapatillas eco-responsables.
Hemos imaginado una sneaker que integra pelotas de tenis recicladas directamente en su suela y su logo. Recogidas en clubes asociados en Oporto, cerca de nuestros talleres, estas pelotas son trituradas y prensadas con caucho reciclado para dar forma a nuestras suelas.
Fabricar localmente a partir de lo que ya existe es nuestra visión de una moda con sentido.
El aislamiento acústico y térmico
Una vez triturada, la pelota de tenis se convierte en un excelente aislante. Su fieltro atrapa el aire para conservar el calor. Su caucho denso absorbe los impactos y detiene el ruido. Esta mezcla se utiliza en particular para fabricar paneles acústicos y capas base para suelos.
El upcycling en casa
El upcycling consiste en desviar un objeto de su función original sin transformación industrial. ¡A su escala, usted también puede actuar! Aquí tiene 5 ideas sencillas:
- La secadora. Coloque dos pelotas limpias en el tambor. Remueven la ropa y permiten que el aire circule mejor, lo que le permite reducir el tiempo de secado y su factura energética.
- Las patas de las sillas. Haga una incisión en cruz en la pelota e introdúzcala en las patas de sus muebles. Es la solución definitiva para proteger sus suelos de madera y eliminar los ruidos de rozamiento.
- La ayuda para aparcar. Cuelgue una pelota del techo de su garaje con un hilo. Cuando toque su parabrisas, sabrá que ha aparcado a la perfección sin rozar la pared.
- El masaje relajante. Haga rodar una pelota bajo la planta de sus pies o contra una pared detrás de su espalda.
- La apertura de tarros. Corte una pelota por la mitad. El caucho interior ofrece una adherencia increíble para abrir las tapas de los tarros de mermelada un poco demasiado resistentes.
El tenis es un deporte de pasión, pero hoy debe afrontar el desafío de la gestión de sus residuos. El reciclaje no debe ser una excepción, sino convertirse en la norma.
La pelota está ahora en su campo.
