Última etapa del proceso.

Dejar que la magia obre…

En realidad es un poco más complejo que eso, pero es la sensación que tenemos cuando enviamos los diseños a nuestros talleres en Portugal. Cuando una simple idea crece día a día hasta convertirse en un dibujo. Luego un prototipo. Luego una versión final unos meses después. Venga, se lo contamos todo.

Made in Portugal.

Por quienes saben.

Un punto importante: Portugal es EL país productor de calzado en Europa. Cuenta con un saber hacer ancestral y reconocido, que despegó en los años 70.

Hoy nos enorgullece colaborar con los mejores talleres y los mejores artesanos de la región: Tierri, Albano, Manuel, Licinia… Trabajan en Ovar y Vizela, en talleres familiares del norte de Portugal, donde el saber hacer se transmite de generación en generación. Algunos llevan aquí más de 30 años y aplican la misma pasión y la misma calidad desde el primer día.

Ensamblaje 100% a mano.

Pequeñas manos, gran talento.

Aquí no hay producción en masa. Cada par se ensambla, verifica y prueba a mano. Por eso no es el 1% de los productos el que se controla aleatoriamente, como en ciertas fábricas (ya saben a qué nos referimos…). Sino el 100%. Cada par es entonces meticulosamente examinado, lo que permite reducir al máximo el riesgo de defectos.

¿La diferencia entre un buen producto y uno muy bueno?

Su nivel de detalle.

Pero para aumentar el nivel de detalle, hay que dedicarle tiempo. En un momento en que las producciones se intensifican y aceleran, nosotros elegimos ralentizar y tomarnos el tiempo necesario. Tomarse el tiempo para hacer las cosas bien y repetir nuestros procesos hasta la perfección.

Para darles una idea, se necesitan entre 5 y 6 horas para producir un par. Pasa de mano en mano y de puesto en puesto, pasando por una veintena de expertos: corte de piezas, ensamblaje, pegado de la suela, control en cada etapa y embalaje... De hecho, la expresión auténtica no es "trabajo de orfebre" sino "trabajo de artesano de Ovar".

Apostar por la comodidad.

Por fin un calzado a su medida.

Escuchando todos sus comentarios es como comprendimos el problema de las zapatillas de hoy en día. Duelen después de un día entero. Y no hablemos del caso en que las llevan varios días seguidos. Por eso hemos hecho de la comodidad nuestro caballo de batalla:

• Suela gruesa de goma reciclada, ligeramente inclinada para adoptar la postura perfecta. Ofrece más amortiguación que la mayoría de los pares del mercado.

• Interior de algodón tejido, que no da calor, pero que permite envolver el pie con un material acolchado y sujetarlo.

• Y lo más importante: la prueba. Antes de salir al mercado, cada nuevo producto se prueba en condiciones reales para asegurar su robustez y su comodidad durante varios meses. Si no estamos plenamente satisfechos, volvemos a la etapa de selección de materiales y producción para empezar de nuevo.