Durante mucho tiempo, pensamos que un buen calzado debía sujetar el pie, amortiguar cada paso y sostener el arco plantar. El barefoot parte de una idea diferente: ¿y si simplemente dejáramos más libertad al pie?
Los zapatos barefoot buscan acercarse a la sensación de caminar descalzo, protegiendo al mismo tiempo el pie del suelo. Menos restricciones, más espacio y más sensaciones.
Pero concretamente, ¿qué es un zapato barefoot? ¿Por qué adoptarlos y cómo elegir el par adecuado? Se lo explicamos.
¿Qué es un zapato barefoot?
«Barefoot» significa literalmente «pies descalzos» en inglés. El concepto se inspira directamente de nuestra forma natural de caminar.
Un zapato barefoot, también llamado zapato minimalista, protege el pie del suelo pero busca intervenir lo menos posible en sus movimientos. Para ello, su construcción se basa en varios elementos bien definidos: una toe-box amplia, un zero drop y una suela fina y flexible.
Una toe-box amplia para dejar espacio a los dedos
Observe sus pies cuando están descalzos: sus dedos no forman una punta.
Sin embargo, muchos zapatos se estrechan en la parte delantera. Los dedos quedan entonces apretados unos contra otros.
La toe-box de un zapato barefoot es más amplia. Sigue más fielmente la forma natural del pie y permite a los dedos moverse y separarse durante la marcha.
Un zero drop para acercar el pie al suelo
El drop designa la diferencia de altura entre el talón y la parte delantera del pie.
En un zapato clásico, el talón suele estar ligeramente elevado. En un zapato barefoot zero drop, esta diferencia desaparece: el talón y la parte delantera del pie se sitúan a la misma altura.
El pie recupera así una posición más cercana a la que tendría descalzo.
Una suela fina y flexible que acompaña al pie
Una suela gruesa crea más distancia entre el pie y el suelo. Los zapatos barefoot buscan, por el contrario, preservar estas sensaciones gracias a una suela más fina y flexible. Esta se dobla con el pie, acompaña sus movimientos y permite percibir mejor las diferentes superficies bajo los pies.
¿Por qué llevar zapatos barefoot?
Cada pie tiene 26 huesos, 33 articulaciones y numerosos músculos, tendones y ligamentos. Los zapatos barefoot buscan dejar que esta mecánica se mueva con menos restricciones.
- Más espacio para los dedos gracias a la toe-box más amplia, los dedos pueden moverse y separarse con mayor libertad.
- Más sensaciones gracias a una suela fina que acerca el pie al suelo y permite percibir mejor las diferentes superficies.
- Más libertad de movimiento con un zero drop y una suela flexible que acompaña naturalmente los movimientos del pie.
- Un enfoque diferente del confort con menos compresión, más espacio y mayor flexibilidad.
¿Cómo elegir sus zapatos barefoot?
✓ Una toe-box amplia que deja suficiente espacio a los dedos para moverse y separarse naturalmente
✓ Un zero drop con 0 mm de diferencia entre el talón y la parte delantera del pie, para mantenerse lo más cerca posible de una posición natural
✓ Una suela suave y flexible que se dobla fácilmente y acompaña los movimientos del pie durante la marcha
✓ Un grosor adaptado que ofrece el equilibrio adecuado entre sensaciones del suelo, protección y confort según sus hábitos
✓ Un modelo adaptado a su uso según busque zapatos barefoot para el día a día, para caminar o para el deporte
✓ Una transición progresiva para dar a sus pies el tiempo de acostumbrarse a estas nuevas sensaciones si está empezando con el barefoot
